Domingo 02 de Noviembre de 2008
Fernando Alonso puede ser un as del volante, puede que sea un excelente aprendiz de mago –algunos le llaman 'Magic' Alonso–, pero como profeta deja mucho que desear, El sábado por la noche se fue al hotel medio destruido, convencido de que el podio se había esfumado.
Ni siquiera la habitual partida de póker en el recinto de Force India, y que esta vez sí que fue de madrugada, le había ayudado a calmar los nervios. "Una simple pieza de 3 , un tubo", se lamentó Briatore. Al llegar a la habitación, con los suyos, volvieron a asaltarle los males: "Esta vez lo tenía", "para una vez que tengo buen coche" y otros pensamientos por el estilo le asaltaron en lo que fue una mañana muy larga.
Y al final, el juego de los despropósitos alteró el orden natural del GP. Y lo que en Mónaco jugó en su contra, aquí se transformó a su favor. Justo acababa de repostar cuando Nelsinho Piquet, su compañero, fue a golpear duramente contra el muro y provocar un safety car milagroso para Fernando. Fue como si un gran estratega lo hubiera programado todo. "No. No estaba programado. No íbamos a sacrificar uno de nuestros coches. Además, no hacía falta: también Barrichello se quedó en el mismo momento, así que el safety hubiera salido igualmente", diría Flavio Briatore.
Lo cierto es que el incidente de dos brasileños se cobró al tercero como víctima. Ahí perdió Felipe Massa sus opciones y entró en una espiral destructiva, como si la Macumba se hubiera cebado sobre él. Perdido el liderato por el safety car, arruinadas sus opciones de puntuar por el equipo que le ordenó salir, se llevó arrastrando la manguera hasta final de boxes perdiendo casi 2' en el incidente... y un 'drive through' para rematar. Peor no podía ser.
Ya se sabe, de noche sólo brillan las verdaderas estrellas. Y estaba tan claro que Fernando inició la carrera con buena estrella como que Raikkonen acabó una vez más estrellado cuando no tenía necesidad de ello. Pero allí estaba Alonso 'trabajando para Ferrari'. Los dos puntos que le 'robó' a Lewis Hamilton pueden ser de oro para el final del campeonato.
Eso sí, la noche fue larga, pero también la más bella. Aunque los focos iluminaron sólo a uno y para muchos más sólo quedaron las sombras
Enlaces recomendados: Hoteles
Copyright (©) 2007 El Mundo Deportivo S.A. - Todos los derechos reservados