Entrevista a Diego Armando Maradona, el gran mito del fútbol argentino
Cristina Cubero - 21/08/2008 03:00
Maradona llega al Park Hotel, situado en una de las zonas más modernas de Pekín, poco antes de que el equipo realice una suave sesión en el gimnasio de un hotel vecino, el Regent. Se acerca con su otro yerno, Fernando. Abraza primero a Román, después a Messi y se queda charlando con el Kun. Viste de sport. Pregunta en la recepción donde puede comer una buena pizza y le aconsejan el 'Ciao Pomodoro', situado en una de las áreas comerciales de la ciudad, una especie de Coconut Grove de Miami pero en versión oriental. Está feliz, muy feliz por haber superado a una selección de Brasil que le parecía tan mezquina como al resto de los mortales y porque el Kun, su yerno, le está haciendo vivir la sensación de ser abuelo primerizo. Habla Maradona de sus sensaciones con naturalidad. Se mete en el papel de abuelo y de consejero de la selección, el rol que quizá también desempeñe con la absoluta de cara al Mundial de Sudáfrica. Aquí les ha ayudado. Fue llegar Diego, darle unas instrucciones al Kun, y el atlético marcó dos goles y clasificó a Argentina para la final olímpica. Un fenómeno.
Parece que con el 3-0 ante Brasil ya no cuenta el oro…
¡Noooo...! yo vine hasta China para ganar el oro, vine a buscar el oro olímpico no otra medalla. La camiseta de estos JJ.OO. tiene que ser la celeste, blanca y dorada, por la medalla de oro.
¿Cómo vio el partido ante Brasil?
Fue vibrante, pero ahora hemos de matar al toro y ganar el oro.
¿Cómo ve a Messi en este torneo?
Messi es un fenómeno. Juega sin mirarle la camiseta a nadie, va para adelante. Lionel es el último rebelde… No le mira la cara a nadie, no le importa quién tiene delante, es uno de mis preferidos.
¿Leo se merece que lo comparen con Maradona?
Sí, lo merece.
¿Le podrá igualar?
Si Dios quiere tendrá el tiempo no solamente para igualarme, ojalá me supere.
¿Lo celebró con el Kun?
Nos abrazamos después, en el hotel. En el abrazo recibí toda su energía. Hablamos el día antes de los fallos que había tenido en 'cuartos', hablamos de cómo corregirlo, hizo lo que hablamos… Explotó el Kun y a mí eso me hace muy feliz.
¿Habló con su hija Gianina después del partido?
Sí, hablé también hoy. Me parece que el bebé aún gritaba los dos goles del Kun.
¿Sabe cómo llamarán al bebé?
No sé cómo le llamarán, sólo espero que sea varón. Ya sabéis que mi hija no me deja hablar del embarazo pero sí que es cierto que todo va bien, que las ecografías han salido perfectas…
¿Sé ve ya en el papel de abuelo?
Bueno, tuve la experiencia de tener en brazos a mis hijas Dalma y Gianina, imagino que la sensación debe ser muy parecida. Estas son cosas que le tocan vivir a uno cuando se hace viejo, es la alegría que me da la vida, también a Claudia. Todo pasa a mucha velocidad, creo que la emoción será idéntica.
¿Qué espera de su nieto?
!!!Que sea un 'boludo' bárbaro!!! Lo único que importa de verdad es que salga todo bien y bueno... espero que sea varón, que le pueda regalar la pelota que no regalé a mis hijas, que hagamos un partidito cuando crezca, esas cosas…
¿Cómo está viviendo esta experiencia de los Juegos?
Es lindo poder estar alrededor de todos ellos, contarles mis experiencias y ver que realmente les sirve para seguir mejorando. La selección está para darle alegrías a la gente. Ellos saben que yo siempre jugué al límite. Me invitaron a estar con el grupo, sé lo que puedo aportar a la selección y la verdad es que la convivencia está resultando muy linda.
Un ejemplo incluso para la absoluta…
Esta selección es la mejor expresión de lo que pueda dar el fútbol argentino.