Lunes 30 de Junio de 2008
Gaizka Garitano es el primer jugador que abandona la nave txuri urdin -al margen de los cedidos- una vez consumado el no ascenso a Primera ya que en las próximas horas se convertirá en nuevo jugador del Alavés para las dos próximas temporadas. Pese a que el centrocampista vizcaíno tenía una oferta de la Real para renovar su contrato, como ayer admitió su representante Tomás Durán en Punto Radio, el deriotarra ha optado por la tranquilidad que va a encontrar en Gasteiz para desarrollar los que, a priori, pudieran ser sus dos últimos años en activo al máximo nivel. Garitano cumplirá 33 años este próximo 9 de julio y, por tanto, en la frontera de los 35 a la conclusión de su nuevo contrato, el vizcaíno podría despedirse del fútbol en el Alavés.
El club gasteiztarra no ha hecho todavía oficial la contratación del ya ex jugador de la Real porque está acogido a la Ley Concursal y, por tanto, debe esperar a que los administradores concursales den su visto bueno a la inversión. El presidente babazorro, en cualquier caso, avanzó ayer el precontrato que le une al vizcaíno que será presentado la próxima semana como nuevo jugador del Alavés.
Fijo para Lillo, mal con Badiola
La noticia del adiós de Garitano retrata a la perfección la situación por la que atraviesa la Real. El centrocampista vizcaíno ha sido un fijo para Juanma Lillo y el entrenador realista quería contar, a toda costa, con el deriotarra la próxima temporada. Lo consideraba un pilar esencial en el nuevo proyecto para atacar el ascenso. Pese a que en el último momento se ha hecho una intentona para renovar a Garitano, el de Derio la ha rechazado, lo que debería hacer reflexionar a Badiola. Al igual que Javier Pérez, nuevo director deportivo alavés, la semana pasada, Garitano ha dicho no a la Real por un club con menos entidad y menos potencial que el txuri urdin. Los profesionales del fútbol están huyendo de la Real que emite señales de cualquier cosa menos de normalidad. En la decisión del centrocampista vizcaíno no se puede obviar la censura que va implícita a los modos de Badiola que Garitano no comparte en absoluto. Pese a que a él le habría encantado seguir en Donostia y terminar su carrera en la Real, la falta de proyecto deportivo y de expectativas de tranquilidad le llevan a Gasteiz en lo que será su enésima aventura profesional.
Garitano, que se formó en la cantera del Athletic de Bilbao, llegó a debutar en el primer equipo tras una contundente trayectoria en el filial. Tras una cesión al Lleida, vivió una primera época en Eibar que rompió para jugar una temporada en Orense, en Segunda B. De Galicia regresó a Ipurua donde cuatro buenas campañas le llevaron a Primera para jugar los tres últimos años en la Real
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