Domingo 18 de Mayo de 2008
A esta apasionante última jornada de Liga le falta la rumorología de los maletines, porque no son esta vez necesarios, pero el resto de condimentos ya están hirviendo. Un buen puñado de morbo, con cuatro históricos jugándose la vida; una pizca de polémica suscitada por la negativa del Recre a facilitar un paquete de entradas al Valladolid y un racimo de suspicacias aderezada con alguna sospecha. En fin, un cocido al gusto de los aficionados al fútbol.
No, no habrá maletines. Ninguno de los equipos implicados en los tres partidos donde hay en juego el descenso necesita un extra de motivación. Recre y Valladolid porque se enfrentan entre ellos y Osasuna y Zaragoza porque visitan a Racing y Mallorca, a los que les va la UEFA. El morbo aparece, sobre todo, en Zaragoza. De las 27 combinaciones posibles, 15 le son desfavorables. Nadie aporta una explicación convincente de los motivos de semejante dimisión colectiva. Sólo su ataque, con Sergio García, Diego Milito y Oliveira, es muy superior a la de otros clubs que ya se han salvado hace tiempo. Una plantlla con tantas estrellas podría apagarse de forma incomprensible.
El morbo también se ha adueñado del Recre-Valladolid. Hay quien especula ya con un pacto de no agresión porque el empate, en función del resto de resultados, les podría valer. Zambrano no quiso ayer agarrarse a esta posibilidad. En el Racing-Osasuna no faltarán tampoco las especulaciones. El mismo resultado que se dé en Mallorca les sirve. Así que la grada estará conectada al transistor. Un segundo pacto de no agresión encubierto.
La polémica surge en Valladolid. El Consejo de Administración del Recre se ha empeñado en llenar el Nuevo Colombino y ha puesto a la venta, únicamente para sus socios, las 2.000 entradas que hay en taquilla al precio de 10 euros. El objetivo es completar el aforo del estadio para que se convierta en una olla a presión. El Valladolid ha montado en cólera al no recibir el paquete de tickets solicitado y emitió ayer un comunicado de queja. El Recre no tiene obligación de ofrecer entradas para la afición rival pero, según los pucelanos, su negativa está fuera del marco de elegancia y cortesía entre los clubs de Primera División.
Y para rematarlo, suspicacias arbitrales en Pamplona pero no, curiosamente, por parte de los jugadores o de su directiva. Ha sido el presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, quien ha pedido un arbitraje justo convencido de que en anteriores decisiones han privado de puntos a Osasuna. "Que no nos perjudiquen para poder quedarnos en Primera". Casi nada y quedan cuatro días
