Viernes 09 de Mayo de 2008
Old Trafford se convirtió esta noche en el Teatro de las Pesadillas para un Barça apeado de Europa y que cumplirá su segundo año seguido en blanco. Los de Rijkaard, a pesar de la casta y la entrega (algo desconocido este año en otros partidos) han caído eliminados después de un golazo de Scholes tras un mal rechace.
Y es que el Barça de las 'Caras A' volvió a demostrar que cuando quiere le sabe echar entrega, tiene jugadores desequilibrantes pero al bloque le faltan velocidades. Le faltan velocidades para presionar, para desequilibrar y, sobretodo, para rematar el juego de toque. Messi no puede hacer todo el trabajo y el esfuerzo de Deco, de Puyol y la chispa de Bojan no son suficientes. El Manchester, sin Rooney y con un Cristiano más gladiador que estelar, se bastó de un golpe de genio y una defensa a ultranza para meterse en la final de Champions.
Buen inicio, mal premio
El partido empezó con ritmo por parte de los Rijkaard. Sabían que era el último cartucho que les quedaba y el equipo salió tensionado. Primera acción, escapada de Messi, quien es derribado por Brown en la misma línea. Fue eel aviso de un Barça activo, con chispa, que sorprendía con su salida valiente pero que en los últimos metros se transformaba en un manso corderito.
El Manchester esperaba y esperaba y en su primer acercamiento diana. Mal rechace de Zambrotta y golazo de Scholes por la escuadra de un impotente Valdés. El Barça recibió un castigo excesivo por su fútbol y notó el golpe. El Manchester apretó y tuvo alguna ocasión en dos acciones de Park y Brown.
Pero el Barça no quería rendirse y en tres combinaciones rozó el empate cuando un chut de Deco salió rozando el palo izquierdo. El luso lo volvió a intentar al igual que Milito, de cabeza, pero sin suerte.
Insistencia estéril
Rijkaard, lento con los cambios, no movía el banquillo a manteniendo la confianza en los mismos once hombres tras el descanso. Ni solución Henry, ni la chispa de Bojan. Se inició el segundo tiempo sin novedades, el ManU esperaba a un Barça cuya fe iba perdiendo fuerza con el paso de los minutos ante la falta de ocasiones claras ante Van der Sar.
La entrada de un errático Henry por Iniesta no varió nada y la salida de un desaparecido Eto'o por Bojan tampoco a pesar de la movilidad del de Linyola. El bagaje azulgrana sólo se tradujo ya a un remate de cabeza de 'Titi' y un chut con rosca del propio delantero francés.
El Manchester, arropado por la afición, recogió el premio a su trabajo con el pase a la final para desnudar a un Barça que sí, que estaba mal y cuyo fin de ciclo ha recibido su telonazo en el Teatro de las Pesadillas.

Messi, cabizbajo tras el varapalo de Manchester FOTO: EFE