Jueves 24 de Abril de 2008
Quedan cinco jornadas para bajar la persiana de la Liga y 15 de los 20 clubs de Primera División no pueden garantizar hoy quien será el técnico de su próximo proyecto. Tres de ellos, Marcelino (Racing), Unai Emery (Almería) y Laudrup (Getafe) abandonarán su actual club por una ofertas con más ceros. El resto se juega su continuidad por no haber cumplido con los objetivos marcados. Aquellos pre-condenados al descenso como Murcia (Clemente) y Levante (Muñoz) ya se resignan a su suerte. En total, 15 nominaciones para abandonar la casa.
El baile de técnicos afectará tanto a clubs burgueses como a la periferia más modesta. De los cuatro equipos clasificados hoy en Champions League, Barça y Atlético de Madrid dudan del banquillo. Rijkaard tiene empleo por contrato hasta 2009 pero tras deambular en la Liga y si no hay título europeo que lo remedie, su etapa azulgrana acabará a los cinco años. Aguirre también se la juega aunque el presidente Cerezo le ha ratificado ya. Mal asunto por innecesario. Una cláusula contraactual estipula una renovación automática por dos temporadas si termina entre los seis primeros. Después del fiasco en Europa y la Copa, le exigen la Champions y sin sufrir. Su crédito se agota. El Calderón le abroncó ante el Betis.
En Sevilla también juegan al póker. Manolo Jiménez resultó una buena mano para revitalizar al equipo tras la traumática marcha de Juande Ramos pero el presidente Del Nido parece esconder un comodín en la manga. El andaluz pierde terreno y se especula con un relevo atado y bien atado.
Y es que el oficio sirve de poco. Su vecino, Paco Chaparro, ingresará en el paro si Lopera no da marcha atrás. De nada ha servido coger la raquítica cuenta de puntos del Betis en la jornada 15 y salvarlo de la agonía. Cada rueda de prensa es un alegato a su continuidad. El consejero delegado juega a esa ambiguedad tan de moda. A Unai Emery, en Almería, no le va la confusión pero los buenos resultados le ponen, muy a su pesar, en todo tipo de listas.
Seis equipos separados por cuatro puntos se juegan el descenso y ninguno de sus técnicos puede afirmar que seguirá. Los descendidos, por descontado. Es más, el cambio técnico es la única vía para reflotar cualquier equipo, esté en la categoría que esté. Sin UEFA y sin título de Copa, el infierno del Getafe es más grande de lo pensado. La final del Calderón ha pasado factura y desde el vestuario claman por la marcha del danés. Se irá, pero porque le vendrán a buscar. Ziganda, en Osasuna, tiene el reto de la permanencia pero con fecha de caducidad. Como Mendilibar en el Valladolid, Villanova en el Zaragoza y Zambrano en el Recre. Cuando acabe la Liga y con la salvación en la mano, sus presidentes les citarán en el despacho y les hablarán de un revulsivo.
Hay dos casos singulares. El Valencia y el Espanyol. El club 'che' lleva cuatro técnicos. A Voro le han encomendado arreglar el estropicio de Koeman. Ni lográndolo seguirá. Hay relevo preparado y se llama Marcelino. En Montjuïc hay misterio. A Valverde le queda un año más pero, tras la desastrosa segunda vuelta, ni el Consejo ni él lo tienen muy claro. En definitiva, 15 en el aire. ¿Cuantos seguirán?
