Viernes 22 de Agosto de 2008
La cena-cumbre que tuvo lugar en el restaurante Gianinno el pasado jueves entre Roberto de Assís y Adriano Galliani fue un paso más en la operación salida de Ronaldinho del Barça. El Milan ya da casi por hecho que el crack brasileño será 'rossonero', aunque la operación sigue su curso.
Durante la gastronómica cita, que tuvo lugar en un restaurante propiedad del lateral georgiano Kakha Kaladze, el administrador delegado del Milan estuvo en permanente contacto con su jefe supremo, Silvio Berlusconi, que está metido en harina electoral. 'Sua emitenza' se pasa toda la campaña proclamando que Ronnie será del Milan. Sobre el trío Kaká-Ronaldinho-Pato pivotaría su proyecto, ya que la vuelta de Shevchenko sería un premio por su pasado.
Como ya informó Mundo Deportivo en su edición de ayer, Barça y Milan tienen un principio de acuerdo de traspaso que rondaría los 30 millones de euros. Roberto de Assís, sin embargo, le prometió una cita a Massimo Moratti y la cumplirá antes de hacer nada. De hecho, la presión del Inter y las propias elecciones han sido claves en el acelerón milanista.
Berlusconi sabe que Ronaldinho es un icono mundial y que aliarse con él es una acción fantástica para el Milan y para sus empresas. Ronaldinho supone incrementar en un 50% la marca Milan en mercados como el asiático.
El Barça no intercederá en la decisión final. Joan Laporta mantiene una gran relación tanto con el Milan, a través de Galliani, como el Inter, gracias a la amistad con el hijo de Massimo Moratti, gran futbolero. Ronaldinho iniciará un nuevo ciclo en Lombardía, sea en el Milan (99% de posibilidades) o en el Inter, y dejará en las arcas del Barça un suculento botínal ser un jugador amortizado
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