Sábado 08 de Marzo de 2008
Sin tiempo para pensar mucho más, Frank Rijkaard está obligado a retroceder mentalmente a un pasado no tan lejano y rescatar las alineaciones que diseñó durante las cinco semanas que Leo Messi estuvo de baja tras 'romperse' en Mestalla el 15 de diciembre. El archivo le será de ayuda al técnico aunque no desvelará todas las incógnitas, ya que hay que recordar que por aquel entonces el Barça se encontraba en precario en cuanto a su línea de vanguardia se refiere. La lesión de Messi llegó cuando Henry estaba en la fase final de su recuperación, Ronaldinho comenzaba su plan específico de preparación tras la derrota azulgrana ante el Madrid y Samuel Eto'o estaba a punto de marcharse a la Copa de África con su selección. Ante semejante y no deseada desbandada, el preparador barcelonista se vio obligado a dar mayor protagonismo del que tenía pensado cuando comenzó la temporada a futbolistas como Giovani y Bojan, e incluso se apoyó en la polivalencia de Andrés Iniesta. Las cosas no fueron del todo mal y pese a que el equipo no enamoraba con su fútbol, sí supo tomar la vía resultadista tanto en Liga como Copa del Rey.
La lógica dicta en esta ocasión que la responsabilidad y el peso de la situación recaiga sobre las estrellas. Se va a afrontar un tramo decisivo de la temporada en todas las competiciones y sin Leo, máximo referente esta temporada, la exigencia sube para los demás. Henry, Ronaldinho y Eto'o deberían ser los jugadores encargados de hacer olvidar a Messi. El problema es que la alineación de los tres ha sembrado ciertas dudas en los últimos tiempos. Parece que el problema se centra, sobre todo, en que la inclusión de Henry por la banda izquierda obliga a retocar los puestos naturales de sus dos compañeros hacia posiciones en las que no rinden tanto. Ronaldinho, que cada partido parece subir un peldaño más en su fútbol aunque todavía esté lejos del nivel que se espera de él, no se encuentra tan cómodo por el centro como por la izquierda, mientras que a Eto'o se le ha visto muy perdido en la banda derecha. El camerunés necesita estar más cerca del gol. Es ahí donde entra la baza Giovani, quien se revela como el sustituto natural de Messi. A Rijkaard le gusta jugar con al menos un extremo puro, con un hombre de banda y el mexicano se adapta al perfil. Ya se comprobó durante la anterior lesión de Messi. No es descartable tampoco que el holandés opte por colocar a Iniesta en la derecha, algo que ya hizo en años anteriores, o dar entrada a Bojan

Henry suele ocupar la banda izquierda FOTO: MANEL MONTILLA