Sábado 09 de Febrero de 2008
El Sevilla de Juande Ramos pasó a la historia. Un peldaño por debajo, en el Sevilla At., estuvo siete años esperando una oportunidad Manuel Jiménez, su sucesor, orgulloso de sentarse en el banquillo del primer equipo pero que presume de haber llevado a su otro equipo a ser no sólo el único filial en Segunda A sino a lamentar "que no pueda subir".
Con el Barça ya se midió, y perdió, en la Copa. Se quedó "fastidiado, porque decidió el gol visitante y caer así no te gusta, ni has sido peor que el Barcelona ni tampoco has demostrado ser mejor".
Al acabar felicitó a Frank Rijkaard, un técnico al que admira. "Igual hablo de más porque no le conozco lo suficiente, pero como me parece coherente lo que dice, como tengo la sensación de que siempre procura no ofender y como parece humilde, cuando habla Rijkaard a él lo escucho, a otros no". Y está seguro de que pase lo que pase no echará mano del arbitraje para buscar excusas, seguro. "Yo tampoco creo en la mala fe de los árbitros, al contrario, se equivocan como todo el mundo pero sin ningún ánimo de ir contra nadie". La Copa fue del Barça. Jiménez se acuerda de que, "aunque ahora tengo a Kanouté y a Keita, el Barça tenía entonces a Eto'o. Son situaciones que el fútbol provoca. Pero es duro no poder contar con tus futbolistas cuando no es por lesión".
Ahora el Barça tiene a Messi. Imparable para muchos. "¿Qué cómo se para a Messi? Pues con un buen defensa. Sí, como a Ronaldinho o a Maradona o a Zidane. Quién será ese defensa, de momento es secreto de sumario. El fútbol son once contra once y si le pongo dos marcadores a Messi, otro jugador extraordinario del Barça quedará suelto. Hay que jugarle al Barça con inteligencia y con ayudas, claro".
En apariencia este es de los pocos partidos que el Sevilla ya puede jugar no siendo el favorito. "Yo lo veo al revés, yo veo al Sevilla como favorito, reconociendo que el Barça es, por su historia y palmarés, grande entre los grandes como Madrid o Milan. Lo que pasa es que este Sevilla ya es grande y eso quiere decir que es capaz de jugarle de tú a tú a equipos monstruosos futbolísticamente como el Barcelona". El argumento de que el Barça aburre, o de que gana sin jugar bonito le provoca una media sonrisa. "¿Qué aburre el Barça? Con tanta calidad es difícil que eso ocurra. A quien le guste el fútbol dudo que tenga esa sensación viendo a los extraordinarios futbolistas que tiene el Barça", aunque él espera un equipo con un planteamiento defensivo, como hace semanás atrás.
Lo que quiere Manuel Jiménez es que su rival "no llegue en el mejor momento, eso siempre nos puede favorecer", dice, incapaz de dar un pronóstico. "El que está aburrido de echar quinielas y no acertar soy yo"

Trabajo y convicción El sucesor de Juande Ramos, Manolo Jiménez, no pudo superar al Barça en la Copa y ahora quiere hacerlo en la Liga FOTO: EFE