Viernes 15 de Febrero de 2008
"Ojalá le pueda marcar otro gol al Barcelona, en el Camp Nou no lo he conseguido nunca", decía Capel, el extremo zurdo sevillista, autor de un gran tanto que, depende cómo rueden las cosas esta noche en el estadio azulgrana, puede ser la clave de la eliminatoria, como el de Henry, que sirvió para adelantar al Barça en la noche sevillana de la ida, no hace ni una semana. Capel durmió anoche en un hotel de Barcelona, muy cerca de La Masia, donde pasó unos "años inolvidables. Por eso cada vez que venga aquí a jugar para mí será un partido muy especial".
El Barça comenzó en Sevilla una especie de resurrección confirmada a lo grande ante el Murcia, mientras que su rival, mejor equipo del mundo todavía, se estrellaba en la Catedral (2-0), dejando entrever que las bajas y el esfuerzo inédito de la Champions le han pasado factura. Quizá demasiada. El domingo en Bilbao no pudo contar con Luis Fabiano, sancionado, y anoche aterrizó con gripe y siendo duda, todo lo cual apunta a un Sevilla menos fiero de lo que se podría suponer. Sin embargo, cuidado porque este equipo lleva dos temporadas seguidas sin caer en una eliminatoria por KO, quince en total entre las dos Copas de la UEFA conquistadas y la Copa del Rey de la edición anterior, un título que hoy defiende ante el Barça. "Ninguno de los dos equipos habría elegido enfrentarnos ahora, pero así es la Copa", dijo el técnico, Manolo Jiménez, convencido de que la clave es no encajar un gol: "Eso sería darle la eliminatoria al Barcelona"

Incógnita Sólo jugará si se recupera