Viernes 15 de Febrero de 2008
El Barça no sólo necesitaba al excelente Thierry Henry que por fin apareció ante el Murcia. También estaba reclamando de forma desesperada un guía espiritual, alguien en quien creer para salir de la depresión futbolística en la que cayó el equipo tras la derrota ante el Madrid que cerró un 2007 nefasto. El delantero francés llega a tiempo para liderar a sus compañeros en su lucha por volver a levantar trofeos, con toda una vuelta liguera por delante para alcanzar al Madrid y metido en los octavos de final de la Champions League y de la Copa del Rey.
El sábado en el Camp Nou se vio a un Henry feliz, seguro de sí mismo, fuerte e inspirado. Tanto disfrutó que cuando desde el banquillo le preguntaron si quería ser cambiado, ya con 3-0 en el marcador, contestó que se encontraba de maravilla. Y ciertamente fue así. Hasta ahora había mostrado detalles en unos partidos más afortunados que otros, pero nunca había ofrecido una actuación tan completa. Frente al Murcia sí recordó a sus tiempos en el Arsenal, donde siempre asumió la responsabilidad y la jerarquía para hacer campeones a sus compañeros. Con Ronaldinho lesionado, Messi saliendo de la enfermería y Eto'o en la Copa África, Henry ya es el jefe, una situación que no le incomodará en absoluto con la experiencia de sus 30 años curtidos en mil batallas del más alto nivel. Puede convertirse en el aglutinador de juego, el hombre que centra toda la atención sobre él y libera a los demás, algo parecido a lo que supuso para el club el Ronaldinho de las temporadas 2004-05 y 2005-06.
Precisamente Rijkaard debería ir pensando en la reubicación de Ronnie cuando regrese de su lesión. El brasileño estaba dando señales de haberse quedado estancado en esa banda izquierda desde la que Henry arranca con tanta elegancia como peligro. Así brilló en el Arsenal y en la selección francesa. Como '9' se queda sin espacios. Y no es el fin de Ronnie, sino una oportunidad magnífica de aprovechar su talento en otra demarcación, quizás en la media punta o de falso ariete.
Un descanso muy oportuno
El tiempo le ha dado la razón a Henry. Tras el mes de baja por culpa de sus molestias lumbares ha vuelto un 'Tití' más entero en todos los sentidos, un jugador capaz de decidir partidos con goles (extraordinario el que marcó al Sevilla y que puso con ventaja al equipo de cara a la vuelta copera) y asistencias: con la dos del sábado a Bojan y Eto'o ya suma seis. Es el mejor pasador del Barça en la Liga, competición en la que sólo le superan Ibagaza (Mallorca) y Guti (Madrid). Juega y hace jugar, justo lo que necesita el Barça

Todo un padrazo. Henry disfrutó con su hija FOTO: C. CHAVES