Sábado 31 de Octubre de 2009
Cuando es un propio compañero como Xavi, también con galones, también de la cantera y como Carles ganador de un triplete y dos Champions, quien sirve la noticia de la renovación del 'capi' en plena rueda de prensa, el círculo más virtuoso parece cerrarse con la misma magia que envueve la biografía aún abierta y tan viva del capitán que más numerosos y más importantes trofeos ha levantado con sus fortísimos brazos en toda la historia del FC Barcelona.
La firma de su nuevo contrato con el club hasta 2013, prevista para la próxima semana, vestirá de azulgrana a Carles Puyol hasta los 35 años, momento en el que podrá colgar las botas con el orgullo y la emoción de haber servido íntegra e intensamente al club de su vida durante toda su carrera deportiva. Para alguien como él, criado futbolísticamente en esta Masia que el martes cumplió su trigésimo aniversario, representa el súmmum personal, lo mismo que para el barcelonismo ver a uno de sus 'hijos' convertirse de niño a capitán, de chaval a líder y de futbolista a gran campeón, siempre vestido de azulgrana por dentro y por fuera.
Una biografía épica
La trayectoria de Carles, que ahora se contempla desde la épica de un éxito sin precedentes, tiene un origen humilde, vocacional, inestable y salpicado de dificultades como el de tantos grandes personajes. Ni el talento ni una férrea voluntad aseguran el éxito ni la continuidad en un mundo tan ingrato. Puyol tuvo un día el pie fuera del Barça, simplemente porque a un técnico no le gustaban sus formas defensivas ni su personalidad. De pronto, una baja, una situación impensable le devolvieron no al Barça B sino al primer equipo. De algo estaba seguro aquel joven a quien el 2 de octubre de 1999, hace diez años, le dieron la oportunidad de ponerse la camiseta del primer equipo, que nadie se la iba a poder quitar nunca más.
Hoy Carles, que llegó a la Masia la temporada 95-96, ha levantado tres Ligas y dos Champions League, algo irrepetible en el barcelonismo. Y le falta una, quién sabe si lo conseguirá, para igualar a Franz Beckenbauer. Pero ese mismo Puyol llegó a llorar de rabia, impotencia y de un profunda frustración cuando, después de cinco años en el primer equipo, formaba parte, y era el capitán, del Barça más decepcionante de la historia, un Barça que había sido incapaz de haber sumado un solo título en aquellas cinco temporadas, desde la 1999-00 a la 2003-04.
Credo azulgrana
Nunca se rindió, así son los de La Pobla. Carles Puyol ya había demostrado en el campo su absoluta entrega, salvando goles hasta con el corazón, sufriendo graves heridas, sangrando en mil batallas, arriesgándose incluso a perder un Mundial por jugar la final, y perderla también, de la Copa Catalunya. "Estàs boig!", le decían.
Imperturbable, Carles siguió su camino sin apartarse un milímetro de su credo barcelonista de honradez, sacrificio, entrega, profesionalidad y servicio, dedicando cada minuto de entrenamiento a poder sumar un segundo más a su longevidad como azulgrana.
De momento, tres años más y quién sabe cuántos títulos más
751 año te queda31/10/2009 - 12.35
74Lokarro31/10/2009 - 01.52
73loboestepario30/10/2009 - 17.20
Puyol eres mi ídolo futbolistico pero es que además eres un modelo a seguir como persona, cada vez que pronuncia FCBarcelona en mi mente aparece tu imagen, eres el escudo del equipo. Fuerza capi!!

Txiki Contento por la decisión FOTO: C. CHAVES
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PUJOL=ORGULL CULE LAPORTA=VERGONYA
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