Domingo 23 de Agosto de 2009
La lenta maduración del fichaje de David Villa por el Barça puede estar impacientando a la afición culé pero, paradójicamente, alimenta las ganas del goleador del Valencia de vestir de azulgrana. Todos los mensajes y sensaciones que le han llegado al delantero desde el Camp Nou, ya sea a través de jugadores, técnicos o ejecutivos, han reforzado infinitamente su convicción de dar un nuevo rumbo a su carrera, petición que le hizo personalmente el pasado lunes el propio jugador al presidente 'che', Manuel Llorente.
El entorno de Villa, familiares y allegados, valoran muy especialmente la sensibilidad con la que se ha manejado el Barça en todos sus estamentos, empezando por el que más le importa a un futbolista: el vestuario. El gesto más reciente es del propio entrenador azulgrana, Pep Guardiola, cuya charla telefónica con el goleador es una continuidad del contacto que, mediante móvil, tuvo durante la Copa Confederaciones, cuando un nervioso Villa lo estaba pasando peor. Allí, en Suráfrica, halló en dos pesos pesados de la selección y del Barça, Carles Puyol y Xavi Hernández, un apoyo moral que ha valorado en su justa medida.
El buen rollo con los seleccionados afecta incluso a sus familias: los padres de Villa y los de Iniesta fortalecieron su amistad en las fases finales del Mundial 2006 y de la Eurocopa 2008. También Villa ha hecho migas con Leo Messi, con quien ha compartido jornadas publicitarias en Barcelona.
El Barça ha conquistado a Villa con paciencia. Con él, al menos, ese planteamiento sí ha calado. El jugador no se siente presionado ni apremiado, más bien al revés: cree que el club azulgrana demuestra gran comprensión con la dificultad de su asunto, impresión que ya le gustaría sentir de parte de los dirigentes de su actual club.
Esa actitud prudente del Barça contrasta con el 'feeling' que tuvo con el Real Madrid, especialmente cuando hace un año vinieron a por él. Le pidieron que presionara al Valencia, que pataleara públicamente... nada que ver con lo del Barça. Ni siquiera de quien se espera más presión, del 'fichador', percibe ansia; Txiki Begiristain. Con él y con el director de fútbol Raúl Sanllehí comió hace unas semanas una lubina al champán en la playa asturiana de Salinas y con él cenó el lunes en Pozuelo de Alarcón, tras la tensa cumbre con Llorente. De todas las voces culés, Villa solamente ha obtenido tranquilidad, una tranquilidad que confirma el mensaje que Pep le dio hace unos días por teléfono: "Te esperamos".
Puede estallar
El '7' de Mestalla quiere irse del Valencia, pero su idea era irse bien. Cada día eso está más difícil. La irritación crece respecto a la actitud de la dirección del Valencia tras la última reunión en Pozuelo de Alarcón con el presidente 'che', Manuel Llorente. Ayer, Llorente insistió en su discurso. "Tenemos que darle a Villa mucho cariño mientras él esté aquí", dijo tras calificar la cumbre como "un cambio de impresiones". Por su ilusión de tener una buena salida,Villa ha callado hasta ahora que en el club no han cumplido con lo que le prometieron o que en la plantilla hay cobros pendientes. Ahora, decidido a no volver a la disciplina del Valencia, su silencio ya no está garantizado
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145trueba16/07/2009 - 15.32
144eft18416/07/2009 - 07.42
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Sr.Llorente, no sea otro Lendoiro, no juegue con los sentimientos de su jugador Villa,si tanto dice que hay que darle cariño y mucha felicidad dejele en paz y si decide marcharse ,no le cierre las puertas y mire con cariño lo mejor para él y que no le pase lo que a Felipe Luis en el deportivo y cumplan las promesas que haceis los presidentes que en su dia dijisteis: "el año que viene te dejamos irte del Valencia" CUMPLALO no sea como los presidentes de otros departamentos
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